UN 'LOCO' EN LOS REMEDIOS

que me llamen loco a mí también, mucho mejor,
y les gritaré que no quiero ser como ellos,
la gente que piensa que ella está completamente loca.
ALEJANDRO SANZ
En este espacio expongo mi manera de ver la vida, la vida que me rodea.
Hoy sólo quedan recuerdos, recuerdos de lo que pudo ser y no fue. Siempre se gustaron, sus miradas los delataba, pero la timidez de la niñez quinceañera les impedía demostrar sus sentimientos, les impedía acercarse y sólo se cruzaban miradas, miradas que dejaban entrever ilusión cuanto menos. Ilusión que se fue perdiendo con el paso de los días, las semanas, los meses y hasta los años. Dejaron de verse, de cruzar miradas. La timidez quinceañera les jugó una mala pasada. Pero los años pasan, los cuerpos se hacen adultos, crecen y maduran. Se enteró tarde de que su amor era correspondido. Los sentimientos existían, aunque nunca ese chico se hubiera atrevido a contárselo. Ahora ya es tarde, el tren sólo pasa una vez. Los años ya no pueden regresar, él seguía lleno de amor, amor que ahora corresponde a otra persona, amor compartido que dará fruto a un nuevo ser. Ella, mientras, sólo puede aferrarse a recuerdos, recuerdos de lo que un día pudo ser y no fue. Ella dejó el tren marchar y el tren sólo pasa una vez.
Aquí te escribo "Jodida pero contenta". ¿Te acuerdas?
Porque me haces mucho daño,
Porque me cuentas mil mentiras,
Y porque sabes que te veo, y tú a los ojos no me miras,
Y porque nunca quieres nada que a ti te comprometa,
Hoy yo te voy a dar la espalda pa’que alcances bien tu meta,
Que yo me voy porque mi mundo me está llamando,
Pues llámame ya deprisa,
Que aunque tú ya no me quieras, a mí me quiere la vida,
Yo me voy de aquí, jodida pero contenta,
Tú me has doblao pero yo aguanto,
Dolida pero despierta, con mi futuro,
Con miedo pero con fuerzas, yo no te culpo ni te maldigo,
Cariño mío,
Jodida pero contenta, yo llevo dentro una esperanza,
Dolida pero despierta, con mi futuro,
Con miedo pero con fuerzas, que a partir de ahora y hasta que muera,
Mi mundo es mío, mi mundo es mío, mi mundo es mío,
Con tormento y sin dolores yo voy haciendo camino,
Y que la brisa marinera me oriente hacia mi destino,
Así es que me voy bajando pa’la orillita del puerto,
Y el primer barco que pase que me lleve mar adentro,
Y en este planeta mío, éste que tú gobernabas,
Yo ya he clavao mi bandera, tú no me clavas más nada,
Déjame vivir a mí, jodida pero contenta,
Tú me has doblao pero yo aguanto,
Dolida pero despierta, con mi futuro,
Con miedo pero con fuerzas, yo no te culpo ni te maldigo,
Cariño mío,
Jodida pero contenta, yo llevo dentro una esperanza,
Dolida pero despierta, con mi futuro,
Con miedo pero con fuerzas, que a partir de ahora y hasta que muera,
Mi mundo es mío, mi mundo es mío, mi mundo es mío.
Me refrescas, en ti me adentro y en él pienso, gente alrededor. La soledad, mi compañera. El sol, mi amigo, mi enemigo. Y tú, te mueves y me meces, y tú, me observas y contemplas, y tú. Arenas movedizas, arenas doradas, sal que escuece mis heridas, sal, amiga de mis llagas, sal marina, luz prohibida, luz del alba.
"Dos faros tiene Chipiona: el del puerto y el santuario de Regla. El del puerto alumbra las naves y el del santuario, los corazones. Rocío Jurado tenía siempre en sus labios el nombre de Chipiona y era fiel a la pregrinación hasta el santuario, donde encontraba la mirada más limpia para ver las cosas. Con la misma dignidad cantaba en el escenario que a su Virgen de Regla". Con estas palabras despidió en el día de ayer el cardenal Carlos Amigo Vallejo a Rocío Jurado en el escenario simbólico que representa a Sevilla, nuestra Catedral. Fue allí porque se trataba de la despedida de la cantante, Sevilla decía su último adiós a la que es considerada por muchos 'La más grande'. Tres mil personas rindieron homenaje a la artista ante las lágrimas de toda su familia, que se encontraba presente. Muchos rostros conocidos, pero sobre todo, una ciudad que siempre ha tenido presente en su corazón a Rocío. Descanse en paz.